lunes, 22 de agosto de 2011

LOS ROSTROS DE LOS GENIOS QUE ESTAN DETRAS DE LOS CONCURSOS

Los concursos de belleza despiertan muchos pensamientos en toda la sociedad que disfruta y que está pendiente de este tipo de eventos.

Pero qué, o más bien quiénes son las personas que se encargan de organizar estas competencias y que de alguna manera son genios dentro de una lámpara que cumplen el deseo de jovencitas que sueñan con convertirse en reinas una vez en su vida. Hoy en la sección Vida nos dimos a la tarea de develar esos rostros que muchas veces pasan desapercibidos en estos espectáculos, que cada vez más se convierten en todo un suceso dentro de nuestras sociedades.

Carlos Rivera es un puertorriqueño que desde hace varios años radica en el puerto de Tela y es el dueño, junto a Ricardo Caballero, del Miss Universo Honduras.

Mis concursos son innovadores, frescos, limpios y con mucho crédito internacional

Para Carlos Rivera los concursos de belleza ya son una actividad de familia, pues siendo hijo de una exreina de belleza puertorriqueña esta actividad la vive desde su niñez.

Su determinación y seguridad al decir que este es el trabajo que más satisfacciones le ha dado y con el que se siente con más comodidad para realizarlo lo llevan a decidir radicarse en Honduras desde hace varios años para trabajar con más soltura de cara a la preselección de las chicas que participan en su concurso, que tiene la venia de la franquicia Miss Universo.

El trabajo es arduo, pues Carlos dice que tras culminar una elección, inician los trabajos para organizar el siguiente.

Revela que las chicas que participan por alcanzar esa ansiada corona de Miss Universo Honduras deben no solo cumplir con los estándares indispensables para estos eventos (ser linda, tener una estatura promedio de más de 1.75, tener grado universitario, etc.), sino que también deben estar dispuestas a firmar un contrato para protegerlas de todo lo escrito y hablado y poder dejarle saber al país que son mujeres de buena calidad y buen perfil.

El obstáculo más grande que debe afrontar cada año es limpiar el concurso de todos los pasados directores y la negativa reputación que tenía. Por otra parte, su satisfacción más grande en estos eventos es ver a Honduras ser parte de esta gran fiesta que es el Miss Universo y que las chicas aprendan a ser disciplinadas y que esto solo es una experiencia más que las prepara para enfrentar los retos diarios de la vida.

Carlos Rivera cree que la mujer hondureña es naturalmente bella, pero que a la hora de participar en los concursos internacionales debe sobrepasar muchos tabús creados por ella misma. Deben tener confianza en ellas mismas, creérsela ellas primero y vencer ese miedo a sobresalir y hacer, según ellas, el ridículo.

Un detalle interesante que revela de su vida es que de no estar inmerso en los concursos de belleza, le hubiese gustado incursionar en los medios de comunicación. Es un buen padre y un preservador de la belleza natural.

Cortesía de EL HERALDO

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